Estamos todos conectados

Según dijo el genio de Albert Einstein: “Existen dos formas de ver la vida: una es creer que no existen los milagros, la otra es creer que todo es un milagro.”

Yo elijo creer que todo es un milagro. [M1] 

Somos un instante en el tiempo, partículas de un universo infinito con la capacidad de pensar por nosotros mismos, de auto observarnos, de reflexionar sobre nuestras acciones y pensamientos, de observar desde dónde vemos lo que vemos y de pensar acerca que lo que pensamos.

Hay quienes tienen estas capacidades más desarrollada que otros, pero todos podemos ampliar nuestra facultad de aprender y de pensarnos. Existen herramientas, modelos y tecnologías que nos ayudan a entender lo que nos sucede, a hacer consciente lo que nos pasa física, mental y espiritualmente para poder transformarnos.

Por ejemplo, desde la Programación Neuro Lingüística contamos con los niveles lógicos de Robert Dilts para la exploración del mundo interno [M2] : entorno,  emociones, comportamientos, capacidades, creencias, valores identidad y espiritualidad. Y existen distintas formas de trabajarlos, como marcadores espaciales, sintaxis somática, metáforas o incluso con maquetas.

¿El entorno puede ser tan importante como la espiritualidad? El modelo original de Dilts estaba basado en un criterio de jerarquía en forma de pirámide, donde había que comenzar por el nivel superior para intervenir la base. Tiene como supuesto una forma de ver al ser humano donde las jerarquías forman parte de nuestros paradigmas y están muy arraigadas en nosotros.

Posteriormente se hicieron actualizaciones al modelo tradicional de los niveles lógicos; por ejemplo, la mirada sistémica plantea que cuando toco un nivel, todos los demás se afectan. Por eso, hoy ya no se encara desde una idea metodológica de pirámide sino de octágono, que plantea que podemos entrar por cualquiera de los niveles lógicos para intervenir los demás.

Esto implica que, en sesiones personales o grupales, podemos distinguir desde qué nivel lógico está hablando cada uno. Y, por ejemplo, si una persona se expresa desde sus creencias y la otra desde los valores,  no va a ser posible llegar a un entendimiento mutuo porque el nivel de las creencias nos remiten al pasado y responden a la pregunta de ¿por qué? y los valores remiten al futuro y responden a la pregunta del ¿para qué?

Entonces, la mejor forma de conectar con el mapa del otro es distinguir desde qué nivel lógico está hablando para acercarnos a su territorio.

Cada nivel responde a distintas preguntas: el Entorno responde al dónde y nos permite entender el contexto. Las Emociones responden a Desde y nos facilitan saber cuál es la predisposición. Los Comportamientos, al qué se está haciendo. Las Capacidades nos hablan del Cómo y cuál es la estrategia de la persona. La Identidad refiere al quién y cuál es su misión. Y, por último, la Espiritualidad responde a ¿quién más? y nos conecta con la visión y con lo que nos trasciende.

La invitación es a que seamos conscientes del momento en el cual estamos, el aquí y ahora, con esta herramienta -o con la que tengas disponible- y que te permita tener mejores experiencias, más conexión con los demás y, sobre todo, con vos. Porque como no podemos dar lo que no tenemos, la mejor forma de ayudar a los demás es seguir trabajándonos, trascender y pasar al siguiente nivel.

Guillermo Dall’Oglio

Si quieres pasar al siguiente nivel y fluir hacia tu mejor versión te invitamos a conocer nuestro Diplomado

Elige tu moneda
USD Dólar de los Estados Unidos (US)